
La abundancia nos rodea, otra cosa distinta es que no la podamos ver. Cuando no estamos experimentando la abundancia en nuestra vida es solo porque nuestros ojos están centrados en la escasez. Desde allí que nace la imperiosa necesidad de acostumbrase a celebrar cada signo de abundancia del que seamos conscientes durante el máximo de tiempo posible, si deseamos instalarnos en la prosperidad.
Estando sumergidos en la sensación de escasez, perdemos la visibilidad de lo que está ocurriendo a fuera, donde todo sigue funcionando como siempre. Siguen existiendo las posibilidades, pero las olvidamos y extrapolamos nuestra escasez a todo lo que nos rodea.
Para recuperar nuestro sentido de abundancia es importante recordar que nuestro mundo interior es el mundo que se manifiesta en el exterior. Estando dos personas en la misma ciudad, bajo las mismas condiciones, una de ellas puede ver oportunidades donde la otra solamente ve problemas. Esto es así porque solo depende de lo que se esté enfocando. En realidad el mundo exterior no existe por sí solo, existe debido a lo que nosotros mismos vamos haciendo de él, porque todo lo que existe a fuera es un holograma que nosotros mismos proyectamos.
Si las circunstancias son observables de distintas maneras, podemos elegir lo que queremos ver. Si podemos elegir ver la abundancia, entonces es solo una cuestión de práctica. Si practicamos ver mucha escasez, eso será lo que veremos. Lo mismo sucede si practicamos ver la abundancia, eso será lo que veremos.
Poseemos la capacidad para adiestrarnos y acostumbrarnos a ver la abundancia en todo lo que nos rodea. Celebrar cada signo de abundancia es una manera muy sencilla de comenzar a practicar. Durante un día tenemos muchas oportunidades para hacerlo, desde los eventos más pequeños hasta otros más significativos. Todos son dignos de celebración. Pero cuando no lo estamos pasando bien con nuestras finanzas, tenemos la tendencia a dejar de celebrar. Se nos olvida que nuestros sistemas corporales siguen funcionando, que nuestras capacidades físicas e intelectuales siguen funcionado, que los sistemas económicos y sociales siguen funcionando, que nuestro sistema ecológico sigue funcionado y que todo sigue funcionando. En realidad, lo único que deja de funcionar es nuestro ánimo y nuestra entereza para salir de ese estado de no ver.
Desear querer ver la abundancia depende del nivel de merecimiento que aceptamos internamente. Dios Padre sabe que merecemos todo lo bueno, pero nosotros no siempre estamos de acuerdo con él. Un problema económico es pequeño frente a todos los potenciales con los que fuimos dotados. Podemos comenzar por celebrar esto.
Todos, sin excepción, tenemos la capacidad para enfocar lo que nos hace bien y unir nuestra voluntad a la voluntad del Padre que también desea nuestro bien. Si elevamos nuestro nivel de merecimiento tendremos mejor ánimo para aceptar mejores condiciones en general. Si orientamos nuestra visión a lo que nos hace bien, tendremos más facilidad para encaminarnos a una visión de abundancia en forma escalada. La escala no tiene fin, el fin se lo asignamos nosotros.
Si aun te sientes muy confundido y tienes dificultades para ver la abundancia, comienza por mirar el funcionamiento de todos los sistemas. Observar todo lo que está funcionando nos hace sentir con más oportunidades de colaborar. Cuando ampliamos la mirada podemos observar en qué puede consistir nuestra colaboración para que los sistemas que están funcionando lo hagan de mejor manera. Hay algo que tenemos para aportar, hay mucho que tenemos para aportar. El mundo necesita de nuestra colaboración y si lo hacemos no podremos más que ser felices. Sin duda, seremos gratificados y tendremos un buen motivo para celebrar.
Antes de integrarte a la rueda de la vida que está girando sin ti, puedes celebrar que exista esa posibilidad y que tienes un lugar allí. Aun sin haber descubierto cuál es tu papel, ya puedes celebrar que éste existe y que espera por ti. Luego de celebrar esto, lo podrás encontrar. No lo encontrarás antes, será después de celebrar.
Patricia González
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Excelente Texto.
gracias.
MUY BUENO SU ARTICULO, DEBEMOS VER LA ABUNDANCIA CA DA SEGUNDO CON ALEGRIA Y PODER DISFRUTARLA.
la abundancia esta a nuestro alrededor pero por quejarnos por lo que no tenemos no vemos loque tenemos por ejemplo la familia un hogar con los ires ivenires eso es la mejor abundancia en nuestras vidas
La abundancia es infinita y perfecta. Que fácil es ver la abundancia al respirar, al mirar, al experimentamos todo el amor, la belleza y energía en cada instante, en cada ser y en nosotros mismos.
Gracias x compartir
XOXO
gracias por el mensaje y al señor de la abundancia
me gusto mucho gracias
que Dios y el universo derrame muchas bendiciones sobre ti y los tuyos gracias por el mensaje.
gracias por el mensaje, formamos parte de un infinito sistema, como puedo estar desconectado, si tengo enormes oportunidades, la verdad que el miedo, el ego, la soberbia prevalecen y el hombre se oculta en ellos, qué hacer?
Muy interesante , gracias por el mensaje.
hola,interesante en mi punto de vista la abundancia la
atraemos con nuestro pensamiento positivo nos llega
con la gracia de dios y la gran ayuda de este maravilloso
universo que nos acoge con amor
la abuncia hay que atraerla con humilda y fe
El enfoque, la actitud que tengamos al mirar las cosas, los acontecimientos determinaràn nuestro sentimiento de abundancia o de escasez, depende de cada uno, depende de las lecciones que hayamos elegido aprender.
Gracias por orientarme..
Gracias por el mensaje, la abundancia es para toda la humanidad, lástima que no sepamos tomarla, porque vivimos centrados en la negatividad, mi abundancia más hermosa es estar aprendiendo a vivir el día a día, amar a nuestro Padre, aprenderé a mirar todos los sistemas para que toda la abundancia llegue. Bendiciones