Descubre la obra de tu vida
Una manera de descubrir la obra de tu vida, es observando lo que te gusta hacer y lo que haces de forma natural, fijándote en las aptitudes que te gusta emplear. La obra de tu vida implicará el uso de estas aptitudes. Una vez identificadas, puedes concentrarte en su mayor utilización y en la atracción de aquellas oportunidades que te darán dinero y te permitirán mantenerte con ellas. También puedes encontrar la manera de utilizar estas aptitudes en otras áreas de tu vida, haciendo de todas tus actividades una expresión de tu obra.
Todo lo que te gusta hacer ‑todo trabajo, afición y actividad cualquiera‑ implica el uso de determinadas habilidades. Puedes descubrir cuáles son haciéndote preguntas. ¿Qué es lo que te gusta hacer en tu trabajo? ¿Cuáles son tus aficiones? ¿Qué actividades comunitarias emprendes porque te dan placer? ¿Qué actividades diarias te hacen sentirte alegre y vital? ¿Te gusta cantar, bailar o pintar? ¿Te interesa la escritura, el espiritismo, los consejos o la expresión corporal? ¿Qué es lo que más te gusta? ¿Ayudar, curar, enseñar o fortalecer a los demás? ¿Negociar, dirigir, organizar, establecer redes de comunicación, etc.? ¿Te sientes atraído por el trabajo de empresa, la gestión de dinero, las producciones artísticas o la investigación científica? ¿Quieres desarrollar tu imaginación y creatividad o tu capacidad de observar y llegar a conclusiones? ¿Quieres trabajar con computadoras, equipos técnicos y maquinaria o con información numérica y estadística y análisis de resultados? ¿Necesitas un espacio creativo o prefieres un trabajo práctico y racional? ¿Te gusta trabajar con tus manos o tu voz? ¿Prefieres comunicarte con la gente directamente o por teléfono? Recógete y pide algunas ideas acerca de las aptitudes que te gusta utilizar y los talentos que expresas con naturalidad.
Una mujer se dio cuenta de que pasaba todos sus ratos libres cortando el cabello de sus amigas y ayudándolas a mejorar su aspecto. Le gustaba trabajar con las manos y estar cerca de gente. Un día, se le ocurrió que la obra de su vida consistía en ayudar a las personas a sentirse bien consigo mismas mejorando su aspecto. Sin dejar su trabajo, empezó a atender unos cursos de belleza por la tarde. Eventualmente, pudo despedirse de su empleo y abrir su propio salón de belleza con éxito.













28 julio 2010 a las 12:37 pm
Gracias por esta leccion. La Luz los envuelva. NAMASTE.
1 agosto 2010 a las 5:24 am
ESTOY DESCUBRIENDO LA ACCION DE MI VIDA GRACIAS ABUNDANCIA INFINITA
27 abril 2012 a las 10:08 pm
Gracias por el mensaje, es fabuloso poder descubrir y dedicarte a lo que te apasiona, lo que no se te dificulta y el tiempo pasa sin darte cuenta… Bendiciones