Todas las respuestas están dentro de mí Sigo mi saber interno

La realización de la obra de tu vida, requerirá tu capacidad de escuchar tu sabiduría interior y seguirla. Requerirá erigirte a ti mismo y a nadie más en autoridad sobre lo que es bueno para ti. La creación de la obra de tu vida es un proceso de autoconocimiento. Se consigue mirando hacia dentro en vez de buscar las respuestas fuera de ti. Muchos creen que los demás tienen las respuestas, particularmente las referentes a espacios con los que no están familiarizados. Hay momentos en los que resulta apropiado escuchar una autoridad externa, como cuando se es nuevo en un área y hace falta adquirir conocimientos sobre ella. Pero, una vez reunidos el saber y el entendimiento de otras personas, es mejor depender de tu propia sabiduría a la hora de tomar decisiones. Te puede parecer que los demás saben mejor la dirección que debe seguir tu carrera, las inversiones que has de realizar o lo que serviría mejor tus intereses pero la mayor autoridad sobre cómo vivir tu vida, eres tú.
Para crear la obra de tu vida, tendrás que aprender a solucionar tus propios problemas a los que podrías llamar "desafíos" u "oportunidades de crecimiento". Mientras que no está mal buscar consejos externos, toma las decisiones finales en base a lo que te dice tu corazón y sigue tu intuición. Realizando la obra de tu vida, estarás abriendo tu camino día a día. Nadie lo va a estructurar ni trazar para ti. Tendrás la sensación de estar en control de tu vida y sabrás que eres dueño de tu destino. Dedicándote a la obra de tu vida, te dedicas a ser el constructor de tu existencia. Podrás planear tu futuro, estando alerta y consciente de las oportunidades y sabiendo cuándo actuar y cuándo no. Puedes empezar ya, por cosas pequeñas.
Al margen de lo que hagas, piensa en tu vida y busca formas creativas para resolver algunos de tus problemas. Descubre tus propias respuestas. Desarrollando tu capacidad de pensar creativamente, podrás hallar maneras más eficaces para hacer tu trabajo y tener éxito. Puedes empezar desarrollando tu pensamiento creativo tratando algunos problemas simples, como el modo de acortar el tiempo dedicado a la cocina, que te impide dedicarte a actividades más placenteras. Podrías decidir cocinar cantidades mayores y congelar lo que no necesitas para las comidas inmediatas.
Pensando en cómo aumentar la armonía y fluidez de tu vida en estos pequeños problemas, estarás desarrollando tu capacidad de resolver tus problemas creativamente. Cuando encuentres dificultades en tu camino, ya tendrás las aptitudes necesarias para afrontarlas y solucionarlas creativamente. Sé ingenioso; en vez de tolerar situaciones malas, busca el modo de mejorarlas.
Sanaya Roman y Duane Packer












5 agosto 2010 a las 5:16 am
Muy buena reflexión , ante nuestra propia adversidad y calidad de vida. Pero que dificil te la hacen , cuando uno quiere seguir por un camino y llegar a sus metas .Cuando llevas mochilas que no son tuyas. Y cuanto a mi me cuesta , por el simple echo que mi pensamiento siempre pienso en los demas. Hasta cuestionarme hoy que tengo 39 años, y mi vida la he dedicado a los demas.¿me he preguntado muchas veces cual es mi mision, y me pregunto si la he elegido , porque!, o ,si es mi mision ayudar a los demas?. Gracias y bendiciones . Que DIOS ilumine nuestros hogares.
7 agosto 2010 a las 6:16 pm
Ciertamente, la voz del corazón nunca nos engaña, el secreto radica en no acallarla y hacer caso de su sabiduría. Tan solo con ello aseguraremos buenas decisiones. No anteponer los dictados del intelecto a los dictados del corazón. Gracias por tu reflexión y muchas bendiciones.