Todo lo que hago, me aporta vitalidad y crecimiento

Cuando hayas identificado las necesidades más profundas a las que crees que el dinero puede satisfacer y las cualidades superiores que quieres experimentar con más frecuencia, podrás empezar a satisfacerlas y expresarlas de muchas maneras. Una manera de lograrlo, es haciendo una lista mental de todas las actividades que te ayudan a experimentar una sensación deseada, y decidirte a llevarlas a cabo más a menudo. Si, por ejemplo, lo que quieres es más vitalidad, quizá descubras que las actividades que te ayudan a sentirte más vivo son los ratos entrañables pasados con la familia o los amigos, los paseos por el parque, las buenas películas o el tiempo dedicado a una afición creativa. Una vez identificadas estas actividades, dedícate a ellas con más frecuencia. Si piensas que el dinero te hará sentir más vivo, la realización de aquellas cosas que te hacen sentirte así son las que te convertirán en un magneto del dinero y la abundancia.
Si no sabes qué actividades te hacen sentir vivo o en paz o en el estado que más deseas, intenta recordar los momentos en los que has experimentado estos sentimientos en el pasado. ¿Qué estabas haciendo en aquel momento? Si te parece que tu pasado no ofrece ejemplos de vitalidad, contempla a tu vida actual y pregúntate qué situaciones o actividades, hasta las más nimias, te aportarían más vitalidad. Concéntrate en los momentos en los que te sientes vivo; observa qué es lo que estás haciendo y procura llevarlo a cabo más a menudo. Trabajando en ello, encontrarás más maneras para sentirte más vivo. Empieza haciendo lo que sabes hacer ahora mismo. No esperes actuar cuando tus habilidades estén más desarrolladas porque tu capacidad de manifestación evoluciona paso a paso. No intentes tenerlo todo de golpe. Da pequeños pasos, uno tras otro, y tu éxito será acumulativo. Te sentirás vivo (o lo que tú deseas sentir) cada vez con más frecuencia, hasta que este sentimiento sea parte de tu nueva forma de ser.
Una mujer decidió que la cualidad que deseaba era la sensación de vitalidad y descubrió que la conseguía asistiendo a las clases de un colegio local, dedicando una hora varios días a la semana a la lectura de libros y tomando frecuentes y prolongados baños calientes. Un hombre deseaba más paz interior y se dio cuenta de que se la aportaba el ejercicio frecuente, algunos fines de semana en excursiones de pesca y un pequeño taller que construyó para sí y donde guardó sus herramientas y empezó a construir cosas.
Experimentando más paz interior, alegría, vitalidad o cualquiera de las cualidades superiores, te acercas al siguiente nivel de tu evolución personal. Te sientes más realizado, feliz contigo mismo y capaz de crear una vida llena de expresiones creativas, actividades agradables y llenas de significado y sentimientos de autoestima y valía personal. Expresando cada vez más las cualidades superiores que crees que el dinero té puede dar, te convertirás en un magneto no sólo del dinero sino de la abundancia en todas las áreas de tu vida. Eres un ser magnífico y poderoso. ¡Cree en tus méritos para tener la mejor vida que puedas imaginar!
Sanaya Roman y Duane Packer












14 junio 2010 a las 2:35 pm
Excelente articulo, esto se relaciona con tu vida diaria si todos los dias haces cosas que no te gustan lo que obtendras es amargura, pero si por lo menos haces algo que capture la escencia de todo tu ser creemelo lo que vendra sera felicidad, esta se encuentra en cada accion de nuestra vida solo aprendamos a darle paso como: dibuja, baila, asiste a una iglesia,dedica tiempo a tu familia asi sacaras lo mejor que esta en ti, esto tambien eleva el autoestima,en la manera que te das al mundo y cada ser que habita en ella siempre recibiras lo mejor Dios siempre quiere lo mejor cada uno de sus hijos.
21 junio 2010 a las 11:29 pm
todo lo que lo llene de vitalidad a uno es lo mejor par ir construyendo la mejor manera de viver la vida y creo que el dinero llega a la medidas de sus necesidades
20 julio 2010 a las 9:52 am
Gracias por su valioso consejo. Dios Los Bendiga. NAMASTE